VOCES QUE ABRAZAN
Soledad, acoso y desesperanza: las historias detrás de las llamadas al Teléfono de la Esperanza
En una situación de sufrimiento extremo, cuando una persona siente que no encuentra salida a sus problemas, contar con alguien al otro lado del teléfono puede convertirse en un apoyo fundamental.

Publicidad
María Pinilla lleva nueve años como voluntaria del Teléfono de la Esperanza (717-003-717), donde dedica su tiempo a atender a personas que necesitan hablar y ayudarles a encontrar alternativas frente a una situación que perciben como insoportable.
Escuchar antes que nada
Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, María cuenta a EFE Salud su experiencia como orientadora en este servicio, al que recurren personas de todas las edades, incluidos menores, para explicar cómo se sienten y aliviar el miedo, la presión o el nudo emocional que llevan dentro. Durante sus años como voluntaria, ha llegado a atender incluso a menores de diez años que conocen este servicio, que además de atención telefónica dispone de chat a través de internet y de Inteligencia Artificial. En estos casos, explica, el acoso escolar se encuentra entre los principales motivos de angustia. El Teléfono de la Esperanza recibió 87.623 peticiones de ayuda durante el primer semestre del año, frente a las 87.188 consultas registradas en el mismo periodo del año anterior, un incremento del 0,5 %. Sin embargo, las peticiones relacionadas con la conducta suicida aumentaron un 10,6 % respecto a 2025.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en España el suicidio fue en 2024 la segunda causa de muerte externa, con 3.953 fallecimientos, un 4 % menos que el año anterior, cuando se registraron 4.116. Los hombres concentran la mayor parte de estas muertes, con el 73,4 % de los fallecimientos, un total de 2.902, frente a las 1.051 mujeres. La tasa fue de 12,1 por 10.000 habitantes entre los hombres y de 4,2 por cada 100.000 entre las mujeres. Sin embargo, son las mujeres quienes suelen recurrir en mayor medida al Teléfono de la Esperanza. Cuando una persona llama al teléfono, explica María, lo primero que necesita es sentirse escuchada. No siempre resulta sencillo identificar desde el principio que detrás de una llamada existe una conducta suicida. En ocasiones, las personas que atraviesan esta situación ni siquiera utilizan inicialmente la palabra suicidio, porque les cuesta expresarla.
La soledad detrás de muchas llamadas
Las situaciones que llevan a una persona a recurrir al teléfono son diversas. María recuerda casos en los que existe un problema grave y puntual, como haber engañado a la familia, que puede llevar a alguien a pensar que quiere desaparecer. La soledad es, precisamente, el principal problema por el que muchas personas recurren a este servicio. En el caso de los menores, el acoso escolar aparece como uno de los principales motivos de angustia. María explica que algunos niños no quieren acudir al colegio porque reciben críticas e insultos constantes. Cuando a esta situación se suma la falta de escucha o comprensión por parte de los padres, los menores pueden experimentar una profunda sensación de soledad e incomprensión. El problema puede llegar a ocupar todo su pensamiento hasta el punto de que no encuentran una salida y consideran que la única solución es desaparecer. El trabajo de los orientadores no consiste en ofrecer una solución inmediata, sino en proporcionar herramientas y alternativas que ayuden a las personas a afrontar aquello que están viviendo. Los orientadores también preguntan a quienes llaman si reciben atención psicológica o psiquiátrica. En los casos en los que no acuden a estos profesionales, ya sea porque no disponen de recursos o porque existe demasiado tiempo entre una consulta y otra, desde el Teléfono de la Esperanza pueden ofrecerles psicólogos que les ayuden.
Cuando consideran que es necesario, los orientadores también pueden intervenir para garantizar la seguridad de la persona. Para ello, intentan conocer dónde se encuentra y pueden avisar al 112 para que los servicios correspondientes acudan a su domicilio. En determinadas llamadas y chats, los orientadores consideran necesario derivar a las personas hacia otros recursos de apoyo, entre ellos el 024, la línea puesta en marcha por el Ministerio de Sanidad para ofrecer un espacio seguro y confidencial a quienes tienen pensamientos suicidas. El 024 ofrece apoyo emocional, orientación y recursos para abordar estas situaciones y cuenta también con un servicio de mensajería mediante chat. Es un recurso gratuito, confidencial y disponible las 24 horas del día, con el objetivo de contribuir a evitar el suicidio. Según los últimos datos disponibles, correspondientes al mes de julio, el 024 recibió 15.400 llamadas durante ese mes. El mayor porcentaje de quienes contactaron presentaba un riesgo medio-alto de suicidio, según el informe mensual de este servicio.
Publicidad






