EFEMÉRIDES

Isabel II: Un siglo de la reina que fue una roca para los británicos

La reina Isabel II de Inglaterra habría cumplido hoy 100 años. Reino Unido la recuerda como una gran y poderosa monarca.

La reina Isabel II en la celebración de su 92 cumpleaños

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El Reino Unido recuerda este martes el centenario del nacimiento de Isabel II, la reina que dejó el listón de la monarquía muy alto por su entrega al servicio público, su capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos, su gestión de las crisis familiares y por actuar como símbolo de estabilidad y unidad del país.

Con motivo del centenario, una estatua de Isabel II de pie se erigirá este año en el parque de St James's, frente al palacio de Buckingham, en Londres, un proyecto que está a cargo del estudio del prestigioso arquitecto Norman Foster, que ha incluido en el diseño un puente inspirado en su tiara nupcial y un sendero conmemorativo.

También se ha inaugurado en la Galería del Rey una exposición con el vestuario de la reina, desde el atuendo que llevó el día de su bautizo hasta la colección de prendas que marcaron su vida, como la de su boda, la de su coronación o las que llevó en cenas de Estado.

Isabel II no nació para reinar

Nacida el 21 de abril de 1926 en la casa de sus abuelos maternos, los condes de Strathmore, en el barrio londinense de Mayfair, la entonces princesa Isabel no llegó al mundo destinada a regir el futuro del entonces Imperio Británico, el inmenso conjunto de colonias y dominios donde 'nunca se ponía el sol' y que abarcaba a principios del siglo XX a una cuarta parte de la población global.

Sin embargo, el rumbo de la princesa, y del Reino Unido, dio un giro inesperado en diciembre de 1936 cuando el rey Eduardo VIII, tío de Isabel II, renunció al trono para casarse con la divorciada estadounidense Wallis Simpson, dejando la corona británica en manos de su hermano el príncipe Alberto y convirtiendo a su hija mayor en la heredera al trono del imperio más extenso de la historia.

La abdicación de Eduardo VIII dejó una huella muy profunda en el país y en el nuevo rey británico, Jorge VI, el nombre que Alberto eligió cuando asumió el trono. La reina madre, llamada Isabel como su hija, nunca perdonó a su cuñado semejante traición a la corona.

Como princesa heredera y consciente del gran daño de la abdicación, al cumplir los 21 años de edad la princesa Isabel prometió en un mensaje al país que "toda mi vida, ya sea larga o corta, estaré dedicada a vuestro servicio". Y así lo cumplió.

El 6 de febrero de 1952, a la muerte de su padre, Isabel II iniciaba el reinado más largo de la historia británica, que terminó el 8 de septiembre de 2022 -cuando había cumplido 96 años-, dos días después de pedir, en el castillo escocés de Balmoral, a Liz Truss que formase Gobierno. Durante sus 70 años de reinado, Isabel II vio pasar por el 10 de Downing Street a quince jefes o jefas de gobierno -desde Winston Churchil hasta Liz Truss-.

Imagen de archivo, de la década de 80, de la reina Isabel II
Imagen de archivo, de la década de 80, de la reina Isabel II | EFE

Un reinado marcado por la transformación del país

Casada en 1947 con el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, Isabel II asumió su reinado mientras el Reino Unido empezaba la lenta recuperación tras la Segunda Guerra Mundial (1939-45) y el país gestionaba la descolonización de su imperio, tras la independencia de la 'joya de la corona', la India, en 1947.

A Isabel II se le atribuye su capacidad para conducir el fin del imperio y la creación de la llamada Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth), integrada por antiguas colonias y territorios de los que aún era jefa de Estado.

La soberana entendió que para que la monarquía sobreviviera en el siglo XX tenía que ser visible y accesible.

Así, supo adaptar la institución a los vientos de grandes cambios, tecnológicos, sociales y políticos, que marcaron sus 70 años de reinado, como emitir por televisión sus discursos navideños, caminar entre la gente para saludar, gestionar el sinfín de problemas personales de su familia, como el divorcio de su hijo mayor, el ahora rey Carlos III, de Diana de Gales, o reducir la lista civil, es decir, los miembros de la realeza que recibían fondos del contribuyente.

Además, siempre mantuvo una estricta neutralidad política que garantizó la cohesión nacional incluso en tiempos de crisis.

"La monarquía cambió enormemente durante los 70 años de reinado de la reina Isabel II. Su legado más importante es que, gracias a su constante adaptación a las circunstancias modernas, logró sobrevivir", dijo a EFE Robert Hazell, profesor de Gobierno y Constitución en la Unidad de Ciencias Políticas del University College London (UCL).

Para Hazell, una de las medidas más significativa del reinado fue cuando permitió que se televisara en junio de 1953 su coronación en la Abadía de Westminster (Londres), así como "permitir la realización de documentales por televisión sobre la familia real."

El año que puso a prueba su reinado fue 1992, cuando se separaron los entonces príncipes de Gales, Carlos y Diana, y se produjo un devastador incendio en el castillo de Windsor, que simbolizó de alguna manera que el Reino Unido tenía una monarquía "en llamas".

En un discurso junto al duque de Edimburgo, Isabel II calificó ese 1992 como su "annus horribilis" (año horrible en latín), pero al admitirlo demostró "valentía al reconocer esas dificultades, así como la resiliencia y la determinación para seguir adelante", dijo Hazell. Un artículo de Viviana García

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