INSEGURIDAD ALIMENTARIA

El 70% de las personas atendidas por Cruz Roja están preocupadas por no alimentar adecuadamente a sus familias

La Organización Humanitaria presenta un estudio que revela los factores que aumentan la pobreza alimentaria y su repercusión en las familias más vulnerables. Solo el 32% de las familias preparan comidas con alimentos frescos diariamente y un 80,5% prioriza alimentos menos nutritivos, pero más baratos y saciantes.

Caja de alimentos

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La inseguridad alimentaria, en el contexto actual del país, presenta un desafío significativo que afecta a 6 millones de personas (un 13,3% de la población) y especialmente, a aquellos en situaciones de extrema vulnerabilidad. Según un estudio reciente de Cruz Roja, realizado en colaboración con la Universidad Carlos III, se han identificado factores críticos que agravan esta situación y los esfuerzos que la organización lleva a cabo para mitigar estos problemas.

La tasa de desempleo en España ha crecido considerablemente desde el 2007, situándose en un 12.29% en el primer trimestre de 2024. Este incremento, combinado con la escalada de los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas, que aumentó un 15,7% en 2022, ha dejado a muchas familias en una situación precaria que también se ha visto arrastrada desde la crisis de 2008, la pandemia de la covid19, o el conflicto en Ucrania. La inseguridad alimentaria, entendida como la falta de acceso a una alimentación adecuada y nutritiva por razones económicas, sociales o culturales, se ha visto exacerbada por estos factores.

El perfil de las personas atendidas por Cruz Roja muestra una alta vulnerabilidad: el 61,3% no están ocupadas y del 67,4% de quienes sí tienen empleo trabaja a tiempo parcial. La tasa de riesgo de pobreza y exclusión (AROPE) entre estas personas es alarmantemente alta y alcanza el 96,7%, en comparación con el 26% del conjunto de la población española.

El estudio de Cruz Roja, además, revela que el 70% de las personas atendidas por esta Organización están preocupadas por no poder alimentar adecuadamente a sus familias. La inseguridad alimentaria conlleva una dieta menos variada y saludable, lo que agrava problemas de salud como obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. La elección de alimentos está fuertemente influenciada por el precio, con un 80,5% de la muestra que prioriza alimentos más baratos y saciantes, aunque menos nutritivos. Las mujeres suelen ser las que más se privan a sí mismas, principalmente de alimentos más saludables que destinan a sus hijos e hijas, y hay una relación directa entre inseguridad alimentaria y falta de ingresos: a menor nivel de ingresos, mayor inseguridad alimentaria. Esta falta de ingresos no solo reduce la variedad y calidad de la dieta, sino que también dificulta la sustitución de alimentos por razones de salud, como intolerancias alimentarias, ya que estos productos suelen ser más caros. Esta situación contribuye a un deterioro de la salud general, con un 30% de los hogares que presenta enfermedades relacionadas con malos hábitos alimentarios (obesidad, diabetes, colesterol alto, hipertensión) o intolerancias y alergias.

El 70% de personas atendidas por Cruz Roja, preocupadas por no alimentar adecuadamente a sus familias, según estudio
El 70% de personas atendidas por Cruz Roja, preocupadas por no alimentar adecuadamente a sus familias, según estudio | EUROPAPRESS

La aceleración de la vida actual, las largas jornadas, la disponibilidad constante de alimentos en los supermercados y los ultraprocesados provocan que muchas veces la preparación de comidas caseras y el acto de comer con calma pase a un segundo plano. Según el Índice de Alimentación Saludable (IASE), el 70,6% de las personas presentan una alimentación poco saludable y el 63,6% de las que consideraba saludable su dieta en realidad necesita cambios, por lo que hay que sensibilizar para desmontar creencias erróneas. El estudio revela un alto consumo de embutidos y fiambres (76,5%), dulces (66%) y refrescos azucarados (52,9%) y solo el 49,5% de los hogares consume frutas y el 42,6% verduras-hortalizas a diario.

Recibir educación en materia alimentaria desde edades tempranas es fundamental para saber elegir y adquirir una buena alimentación en la época adulta. El 93,8% de las familias con hijos e hijas del estudio -atendidas por Cruz Roja- tienen beca comedor, lo que supone un alivio económico para las familias y, además, aprenden a comer variado y saludable. En los casos de familias con muchas carencias, permite tener cubierta al menos una comida completa al día. Una vez en casa, solo el 32% de las familias preparan alimentos frescos a diario y casi la mitad de los menores de edad no participan en la compra, la elección del menú, ni la preparación de los alimentos.

La ayuda de Cruz Roja

Cruz Roja atiende a más de 150.000 personas en situación de extrema vulnerabilidad en España en este contexto, y proporciona bienes y ayudas económicas para alimentos y otras necesidades básicas.

Además, desde 2021 implementa el programa Alimentación Consciente, una iniciativa destinada a fomentar hábitos alimentarios saludables y sostenibles. Este programa facilita herramientas a partir de talleres de formación en nutrición y economía familiar y promueve una cultura de alimentación consciente y saludable.

Las personas que participan en este programa muestran una mayor seguridad alimentaria y una mejor calidad y variedad en su dieta, que ha demostrado ser eficaz al incrementar la seguridad alimentaria en un 9% y mejorar la calidad y variedad de la dieta en un 6% y 9% respectivamente.

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