TECNOLOGÍA Y ATENCIÓN
Un proyecto en Aragón logra retrasar una media de 3,4 años el ingreso en residencia de personas mayores
Un proyecto ha demostrado que la combinación de tecnología avanzada y apoyos profesionales de proximidad logra reducir un 58% el riesgo de institucionalización en personas mayores o con discapacidad.

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Permanecer viviendo en casa, mantener las rutinas, no verse obligado a ingresar en una residencia antes de tiempo y reducir los ingresos en hospitales. Ese es el principal logro del proyecto Apoyos Conectados para la Autonomía Personal (ACAP), una iniciativa desarrollada en Aragón que ha acompañado durante dos años a más de 2.000 personas mayores o con discapacidad, con resultados sin precedentes en el ámbito de los cuidados de larga duración en España.
Según la evaluación final del programa, las personas participantes han reducido en un 58% su riesgo de institucionalización, lo que supone un retraso medio de 3,4 años en la entrada en residencia.
Además, se ha registrado una disminución del 12% en las hospitalizaciones, junto con mejoras en el estado de ánimo, la autonomía personal y la sensación de seguridad en el día a día. El informe de coste-efectividad está firmado por el profesor César Vaca, profesor titular de la Universidad de Valladolid, con la colaboración de David Prieto, profesor titular de la Universidad de Alcalá. Prieto está liderando actualmente dos artículos científicos basados en los datos del proyecto ACAP, que se presentarán en el próximo Congreso Español de Epidemiología y cuyos primeros resultados ya se han compartido en formato abstract. Ambos trabajos analizan el impacto del seguimiento remoto de la salud y el grado de adherencia de las personas usuarias a este tipo de intervenciones digitales, reforzando el valor del proyecto como referencia en innovación sociosanitaria.
El estudio se basó en el análisis de datos comparativos con una población espejo (no participante en el proyecto, pero de características similares), utilizando información recopilada del BIGAN (Big Data Sanitario de Aragón), y contó con la autorización del Comité de Ética de la Investigación de la Comunidad Autónoma de Aragón (CEICA) para este tipo de estudios. La memoria general ha sido suscrita por las entidades ejecutoras: Fundación DFA (entidad líder), Fundación Instituto para la Integración Social (FIIS), ATAM y ViveLibre como socio tecnológico.
Tecnología al servicio de la seguridad y la autonomía
ACAP ha validado un modelo innovador de cuidados de larga duración basado en la combinación de tecnología avanzada y apoyo profesional de proximidad, que permite acompañar a las personas mayores, dependientes o con discapacidad en su propio hogar, reforzando su autonomía, seguridad y bienestar. ViveLibre, empresa especializada en la creación de soluciones inteligentes para la autonomía personal, ha participado como socio tecnológico aportando la infraestructura digital, los sistemas de monitorización avanzada y los dispositivos que permiten el funcionamiento del modelo de apoyos.
Este modelo integra soluciones digitales no invasivas —como la monitorización continua dentro y fuera del domicilio, la detección automática de caídas, la gestión inteligente de alertas y el seguimiento personalizado de la salud— con una red coordinada de profesionales sociales y sanitarios.
Además, un grupo de participantes con patologías que requerían especial seguimiento contaba con el traspaso de datos de medidas de salud tomadas en el hogar desde los sistemas de ViveLibre al sistema de Servicio Aragonés de Salud para su monitorización, demostrando la capacidad de la plataforma de ViveLibre para conectarse e intercambiar información en tiempo real con otras plataformas de la administración pública.

De esta manera, la tecnología actúa como habilitadora del cuidado, y junto al apoyo profesional de proximidad, convierte los datos en acciones concretas: visitas domiciliarias, seguimiento preventivo, atención emocional, coordinación con servicios sociales y sanitarios y respuesta inmediata ante
situaciones de riesgo. Este enfoque centrado en la persona ha demostrado ser clave para retrasar la institucionalización, reducir hospitalizaciones evitables y mejorar la calidad de vida, permitiendo que las personas permanezcan más tiempo en su entorno habitual, con tranquilidad también para sus familias.
Durante el desarrollo del programa se generaron más de 42.000 tareas interprofesionales, 15.000 avisos por parámetros de salud fuera de umbral y 263 actuaciones de emergencia, de las cuales 222 requirieron movilización de recursos.
Mejora real en la vida diaria
Además de los resultados cuantitativos ya destacados, el programa ACAP ha tenido un impacto directo en el bienestar emocional y social de las personas participantes:
- El 75,6% afirma sentirse más seguro al salir a la calle.
- El 67,7% percibe menor nivel de estrés.
- El 69,8% tiene más ganas de relacionarse con familiares y amigos.
El proyecto también detectó situaciones de riesgo social ocultas, incluyendo sospechas de malos tratos en aproximadamente un 10% de los casos evaluados, permitiendo activar protocolos preventivos.
Más prevención, menos gasto público
El análisis económico confirma que el modelo no solo mejora la calidad de vida, sino que también es sostenible para el sistema público:
- El coste medio anual por usuario del servicio se sitúa entre 1.409 y 1.795 euros.
- El ahorro neto estimado en para la administración alcanza entre 1.776 y 2.493 euros por persona y año.
- Extrapolado a 1.800 participantes, el ahorro anual oscila entre 466.000 y 1,93 millones de euros.
Además, el proyecto ha generado 131 empleos especializados, muchos de ellos en zonas rurales afectadas por la despoblación.
Un modelo replicable para el sistema público de cuidados
Financiado por el Gobierno de Aragón con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y coordinado por el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), ACAP ha sido ejecutado por Fundación DFA (entidad líder), Fundación Instituto para la Integración Social (FIIS), ATAM y ViveLibre como socio tecnológico.
El proyecto se ha desarrollado en 12 comarcas aragonesas, incluyendo las tres capitales provinciales y zonas rurales de baja densidad de población. Además, ha mostrado niveles de satisfacción de 9,35 sobre 10. Los resultados avalan la viabilidad de un modelo centrado en la permanencia en el hogar, la prevención y la coordinación sociosanitaria apoyada en tecnología avanzada.
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