PROBLEMAS DE MOVILIDAD

Cómo conseguir una silla de ruedas para personas con movilidad reducida a través de la Seguridad Social

La Seguridad Social ofrece un catálogo que incluye opciones manuales y eléctricas, cubriendo una amplia gama de necesidades de movilidad mediante prescripción médica.

Hombre mayor en silla de ruedas tratando de levantarse con ayuda

Hombre mayor en silla de ruedas tratando de levantarse con ayudaiStock

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La Seguridad Social ha implementado un completo catálogo de productos ortoprotésicos destinado a mejorar la movilidad y calidad de vida de personas con discapacidad o problemas de movilidad. Entre estos productos destacan las sillas de ruedas, disponibles en versiones manuales y eléctricas, que facilitan el desplazamiento y la independencia de los usuarios.

Una silla de ruedas es una herramienta esencial para personas con dificultades de locomoción, ya sea por movilidad reducida, discapacidad o lesiones. Con el paso del tiempo, estos dispositivos han evolucionado considerablemente, ofreciendo una variedad de modelos que incluyen tanto opciones manuales como automáticas, adaptándose a las necesidades específicas de cada individuo.

La Seguridad Social cubre la compra de sillas de ruedas, pero para ello es necesario cumplir con ciertos requisitos y trámites.

Requisitos para obtener una silla de ruedas a través de la Seguridad Social

En primer lugar, el interesado debe obtener una prescripción de un médico especialista de la Seguridad Social, ya que las recetas de médicos privados no son válidas en este proceso. Sin embargo, en algunas Comunidades Autónomas, si el solicitante es mayor de 65 años, también se acepta la receta del médico de cabecera.

Una vez obtenida la prescripción, que incluye un código específico y una descripción del artículo, el usuario debe dirigirse a una ortopedia para adquirir la silla de ruedas, abonando el importe total. Es crucial que la factura emitida por la ortopedia tenga el mismo código que el proporcionado por el médico y que la fecha de la factura sea posterior a la del informe médico.

Para aquellos con limitaciones más graves del aparato locomotor, también existe la posibilidad de obtener una silla de ruedas eléctricas a través de la Seguridad Social. En estos cosas, el proceso es más riguroso. La prescripción debe ser realizada por un médico rehabilitador y el solicitante debe cumplir con uno de los siguientes criterios: incapacidad funcional permanente para propulsar una silla manual con las extremidades superiores, incapacidad permanente para caminar de forma independiente o tener suficiente capacidad visual, mental y de control para manejar la silla eléctrica sin riesgo para sí mismo o para otros.

Tras recibir la prescripción, el trámite es similar al de las sillas manuales. El usuario recibe una descripción del artículo y un código que debe ser incluido en la factura de la ortopedia. Como en el caso de las sillas manuales, la factura debe ser posterior al informe médico.

Este apoyo de la Seguridad Social no solo mejora la movilidad y autonomía de las personas con discapacidad, sino que también representa un paso significativo hacia la inclusión y el bienestar de este colectivo.

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