ESTADO FISICO
Así son las pruebas que revelan la condición física en mayores de 60 años y se asocian con un menor riesgo de mortalidad
Las personas mayores de 60 años con una mejor aptitud física presentan un menor riesgo de mortalidad por todas las causas, según un nuevo estudio publicado en JAMA Network Open. La investigación relaciona especialmente el equilibrio y la agilidad, la fuerza de las extremidades inferiores y la aptitud cardiorrespiratoria con una menor mortalidad durante un seguimiento medio de siete años.

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El estudio, realizado por investigadores de la Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung y la Universidad Nacional de Deportes de Taiwán, se basa en una muestra de 13.423 adultos mayores y utiliza datos procedentes de la Base de Datos de la Encuesta Nacional de Aptitud Física de Taiwán y de la Base de Datos de Investigación del Seguro Nacional de Salud. Los resultados sugieren que incorporar evaluaciones objetivas de la aptitud física a la práctica clínica habitual podría ayudar a mejorar la estratificación del riesgo en los adultos mayores y facilitar la orientación de intervenciones destinadas a preservar su función e independencia.
Cuatro áreas de la aptitud física
Los investigadores evaluaron la condición física de los participantes en cuatro ámbitos diferentes: aptitud cardiorrespiratoria, fuerza muscular, flexibilidad, y equilibrio y agilidad. Para medir la aptitud cardiorrespiratoria utilizaron una prueba de escalón de dos minutos. La fuerza muscular se evaluó mediante pruebas de flexión de brazos durante 30 segundos y de levantarse de una silla. En cuanto a la flexibilidad, se realizaron las pruebas de rascado de espalda y de sentarse y alcanzar con las manos en una silla. Por último, el equilibrio y la agilidad se analizaron mediante una prueba de equilibrio sobre una pierna y otra consistente en levantarse y caminar 2,4 metros.
Los participantes que se encontraban en el 20% de rendimiento más alto presentaron una menor mortalidad por todas las causas en cuatro de las evaluaciones realizadas: levantarse y caminar, equilibrio sobre una pierna, levantarse de la silla durante 30 segundos y prueba de escalón de dos minutos. El menor riesgo de mortalidad se observó al analizar de forma conjunta las diferentes capacidades mediante el índice de aptitud física compuesto. Los investigadores también analizaron los resultados en función del sexo. Entre los hombres, el equilibrio y la agilidad, junto con la aptitud cardiorrespiratoria, fueron las capacidades que mostraron los riesgos más bajos de mortalidad por todas las causas. En las mujeres, la fuerza de las extremidades inferiores y el equilibrio y la agilidad presentaron riesgos comparables.
Evaluaciones sencillas para detectar vulnerabilidad
A partir de estos resultados, los investigadores plantean que la evaluación objetiva de la aptitud física podría incorporarse a la atención geriátrica y a la medicina interna de rutina. Según los autores, estas pruebas podrían mejorar la estratificación del riesgo y ayudar a diseñar estrategias individualizadas destinadas a preservar la función y la independencia de las personas mayores. No obstante, los investigadores señalan que estas evaluaciones están diseñadas como valoraciones funcionales y no como pruebas de rendimiento máximo. Por ello, su incorporación a la práctica clínica requiere una formación estandarizada de los examinadores, una puntuación consistente y una evaluación previa de la seguridad, especialmente en las pruebas relacionadas con el equilibrio y la movilidad.
Los autores consideran que la incorporación de estas evaluaciones breves podría permitir a los profesionales sanitarios identificar antes la vulnerabilidad de los adultos mayores y plantear intervenciones individualizadas orientadas a mantener su función. En particular, los resultados apuntan a la importancia de priorizar el equilibrio y la fuerza de las extremidades inferiores para preservar la resiliencia y prolongar la supervivencia en esta población.
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