SALUD OCULAR
Miraste el eclipse sin protección: por qué el daño en la retina puede tardar días en notarse
Los oftalmólogos advierten de que una lesión en la retina tras mirar un eclipse sin protección adecuada puede no causar molestias inmediatas, ya que los síntomas suelen aparecer horas o incluso días después. Los especialistas recomiendan acudir cuanto antes a valoración oftalmológica ante cualquier alteración visual, por leve que parezca, tras haber observado el fenómeno sin la protección necesaria.

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Los oftalmólogos advierten de que una lesión en la retina tras mirar un eclipse sin protección adecuada puede no causar molestias inmediatas, ya que los síntomas suelen aparecer horas o incluso días después. Los especialistas recomiendan acudir cuanto antes a valoración oftalmológica ante cualquier alteración visual, por leve que parezca, tras haber observado el fenómeno sin la protección necesaria.
El oftalmólogo Javier Fernández Perlanes, especialista del Hospital Quirónsalud Clideba de Badajoz, ha instado a acudir cuanto antes a valoración oftalmológica a quienes hayan observado el eclipse de este miércoles sin la protección adecuada y noten alteraciones visuales, por leves que parezcan.
Los expertos han insistido en los últimos días en la importancia de utilizar gafas homologadas ISO 12312-2 y comprobar su buen estado antes de observar de forma directa este fenómeno astronómico, con el fin de prevenir lesiones en la retina que, en los casos más graves, pueden llegar a ser irreversibles. Fernández explica que durante un eclipse muchas personas bajan la guardia porque la disminución de la luz transmite una falsa sensación de seguridad; sin embargo, el Sol continúa emitiendo radiación y el daño sobre la retina puede producirse igualmente, incluso tras una exposición de solo unos segundos.
La lesión más característica: la retinopatía solar
El especialista advierte sobre los riesgos oculares para quienes no tomaron las medidas de protección necesarias. Según detalla, la lesión más característica es la retinopatía solar, una quemadura producida por la radiación solar que afecta especialmente a la mácula, la zona de la retina responsable de la visión central y de mayor precisión.
Síntomas de una lesión que pueden tardar en aparecer
Entre los síntomas de una lesión visual por observación solar, el especialista señala la visión borrosa, la distorsión de las imágenes, las alteraciones en la percepción de los colores, la sensibilidad excesiva a la luz, la dificultad para leer o la aparición de manchas oscuras en el campo visual.
Como ha advertido también el presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV), el oftalmólogo Alfredo García Layana, las molestias no aparecen mientras se está produciendo el daño, porque la retina carece de receptores del dolor. Por ello, una persona puede lesionarse sin notar quemazón, pinchazo ni molestia inmediata, ya que los síntomas suelen aparecer horas después. En esta línea, el oftalmólogo y director del Instituto Universitario Fernández-Vega, Jesús Merayo, ha precisado que los síntomas de una lesión por observación solar pueden manifestarse incluso días después de la exposición.
¿Es siempre irreversible?
Todos los profesionales consultados coinciden en que, ante cualquier signo sospechoso, es fundamental acudir de inmediato a un especialista para una evaluación ocular. Fernández Perlanes explica que, mediante la exploración oftalmológica y pruebas como la tomografía de retina, es posible valorar el alcance de la lesión y realizar el seguimiento más adecuado.
El especialista destaca que algunas lesiones pueden evolucionar de forma favorable con el paso de los meses, y que es la profundidad de la quemadura la que determinará si la recuperación llega a ser completa o si quedan secuelas permanentes. En este sentido, el presidente de la SERV concreta que muchas lesiones mejoran en semanas o meses, aunque no existe un tratamiento que repare con seguridad la retina dañada, por lo que algunas personas quedan con secuelas permanentes, sobre todo manchas o distorsión en la visión central.
Las secuelas más comunes de una retinopatía solar
Entre las secuelas más habituales de una retinopatía solar, ya sea por mirar directamente al Sol, un eclipse o una luz intensa sin la protección adecuada, se encuentran:
• Mancha central (escotoma): una zona fija o relativamente fija en el centro de lo que se está viendo, como si hubiera un pequeño punto o área que dificulta ver justo aquello que se mira directamente. La retinopatía solar puede producir escotomas centrales o paracentrales, y el paciente suele describir una mancha, sombra o punto ciego justo en el centro del campo visual.
• Distorsión de la imagen (metamorfopsia): las imágenes pueden verse deformadas; por ejemplo, una línea que debería ser recta puede parecer torcida o doblada. Al inflamarse o cicatrizar la fóvea, la estructura de la retina se deforma, lo que provoca que las líneas rectas se perciban onduladas o torcidas.
• Pérdida de nitidez de la visión central: puede costar más distinguir detalles precisamente en la zona que se está mirando, lo que puede afectar a actividades como leer o reconocer detalles. La pérdida de agudeza visual es una de las posibles consecuencias, con dificultad para leer, coser o reconocer caras de lejos.
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• Discromatopsia o alteración del color: al verse dañados los conos, los fotorreceptores encargados del color y concentrados en el centro de la retina, la percepción cromática puede alterarse o perder intensidad.
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