SEGÚN UNA EXPERTA

Adaptar la dieta a los productos de temporada mejora la nutrición de las personas mayores

Una experta señala que los alimentos de temporada ayudan al organismo a adaptarse mejor a los cambios de temperatura.

Pareja mayor comiendo

Pareja mayor comiendoiStock

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La nutricionista de Blua Yolanda Masa ha señalado que adaptar la dieta de las personas mayores a los productos de temporada mejora la absorción de nutrientes y ayuda al organismo a responder a los cambios de temperatura.

"Los alimentos frescos de temporada ofrecen una mayor densidad nutricional y ayudan al organismo a adaptarse a los cambios de temperatura y energía que exigen el otoño y el invierno. Además, favorecen una alimentación más sostenible, al reducir la huella de carbono derivada del transporte y apoyar a los productores locales", ha afirmado Masa.

La experta ha explicado que, con la llegada de cada estación, la alimentación se convierte en un factor decisivo para cuidar la salud y el bienestar de las personas mayores. El envejecimiento implica transformaciones fisiológicas que pueden afectar a la masticación, la digestión y la asimilación de nutrientes, por lo que resulta esencial ajustar la dieta a estas necesidades y aprovechar los beneficios de los productos propios de cada época del año.

Durante el otoño y el invierno, es recomendable cuidar tanto el valor nutritivo como la textura y digestibilidad de los platos. La especialista subraya que las preparaciones suaves, fáciles de masticar y de tragar son especialmente adecuadas para quienes presentan dificultades al comer alimentos sólidos. Este tipo de elaboraciones facilitan la digestión, previenen molestias estomacales y garantizan una mejor absorción de los nutrientes.

Consejos para la alimentación de personas mayores

En este contexto, los expertos de Sanitas Mayores destacan algunos alimentos y elaboraciones especialmente beneficiosos para las personas mayores en esta época del año. Así, destacan que los alimentos de temporada, como la calabaza, el caqui, la zanahoria o la berenjena, aportan sabor y frescura, garantizando un mayor contenido nutricional y contribuyendo al cuidado del medio ambiente.

Además, las proteínas saludables, como el pescado blanco, las legumbres o el pollo desmenuzado, ayudan a mantener la masa muscular y llegar a las cantidades de proteína recomendadas. Se recomienda incorporarlas en cremas o sopas, más fáciles de masticar y digerir.

Grasas de calidad, como el aceite de oliva o frutos secos, como las nueces, castañas o almendras, favorecen el correcto funcionamiento del sistema cardiovascular. Aunque, advierten, su consumo debe ser moderado, se trata de un complemento saludable a cualquier edad.

Por su parte, cremas nutritivas, elaboradas con verduras y hortalizas, ofrecen texturas suaves y un alto aporte de vitaminas y minerales, manteniendo una dieta equilibrada y apetecible. Asimismo, las sopas combinan múltiples ingredientes y aportan confort y calidez en los meses fríos.

"El equilibrio entre tradición y nutrición convierte a estas recetas en una herramienta práctica y saludable para promover la calidad de vida de las personas mayores, reforzando tanto su bienestar físico como el disfrute en la mesa. La alimentación debe adaptarse a la situación, metabolismo y peso de cada persona, manteniendo un control adecuado de las cantidades y porciones para preservar la salud y la energía a lo largo del tiempo", concluye Yolanda Masa.

Hablando en Plata» Salud

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