PLANIFICACIÓN FINANCIERA

La tranquilidad de estar protegidos: cómo asegurar la calidad de vida durante la jubilación

Cuando pensamos en nuestra planificación financiera, solemos centrarnos en ahorrar, invertir o controlar los gastos. Pero hay otra pregunta que también conviene hacerse, ¿qué ocurriría si un imprevisto cambiara nuestra situación económica o la de nuestra familia?

La tranquilidad de estar protegidos: cómo asegurar la calidad de vida durante la jubilación

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Una enfermedad, un accidente, una situación de dependencia o una pérdida de ingresos pueden alterar la estabilidad financiera en cualquier momento. Por eso, protegerse también forma parte de una buena planificación, especialmente durante una jubilación cada vez más larga, y es importante encontrar un equilibrio entre protección, ahorro y liquidez.

Protegerse también es cuidarse

Los seguros no sirven únicamente para recibir una compensación económica cuando ocurre un imprevisto. También pueden ayudar a mantener la autonomía personal, afrontar determinados gastos y preservar los proyectos de vida, incluso el patrimonio.

La protección puede abordarse desde dos dimensiones: por un lado, mediante soluciones destinadas a hacer frente a riesgos relacionados con la salud, los accidentes, la pérdida de autonomía o el fallecimiento; por otro, a través de soluciones de previsión que permitan preparar los ingresos durante la jubilación y organizar la transmisión del patrimonio.

¿Qué necesitamos proteger?

No todas las personas necesitan la misma protección. La edad, la salud, la situación familiar, los ingresos, las deudas o el patrimonio pueden determinar qué riesgos son prioritarios.

En el caso de la salud, por ejemplo, determinados seguros para personas sénior pueden incluir asistencia sanitaria, hospitalaria y dental, programas de prevención, chequeos periódicos u orientación médica. También existen soluciones que combinan indemnizaciones con servicios asistenciales ante accidentes, como ayuda domiciliaria, apoyo durante la recuperación o adaptación de la vivienda.

La tecnología también puede convertirse en una aliada para mantener la autonomía. Servicios con dispositivos de aviso, localización o detección de caídas permiten reforzar la asistencia dentro y fuera del hogar y facilitar la comunicación con familiares o servicios de atención.

Preparar la jubilación más allá del ahorro

Llegar con planificación a la jubilación no significa únicamente haber ahorrado. También es importante planificar cómo utilizar ese ahorro para mantener la calidad de vida durante los años siguientes y protegerlo de imprevistos, como una baja larga, una enfermedad grave o el fallecimiento de personas que generan ingresos familiares.

Lo seguros de vida protegen tus ahorros ante estos imprevistos y las rentas vitalicias, por ejemplo, permiten transformar una cantidad de ahorro en ingresos periódicos garantizados durante toda la vida. Existen diferentes modalidades en función del capital que se quiera dejar a los beneficiarios, la renta mensual deseada y las necesidades de liquidez.

Revisar la protección también es parte de la planificación

Una buena protección no consiste en estar asegurado frente a todo, sino en contar con coberturas que respondan a las necesidades reales. Por eso, antes de contratar una solución conviene revisar qué cubre y qué no, sus límites, posibles franquicias o copagos, las condiciones de utilización y el coste total.

También es importante revisar periódicamente las coberturas. Una jubilación, una mudanza, una enfermedad, un cambio en la situación familiar o una nueva situación de dependencia pueden modificar las necesidades de protección.

Al final, planificar el futuro no consiste solo en cuánto ahorro conseguimos acumular. También implica prever situaciones como la pérdida de autonomía, decidir cómo utilizar este ahorro durante la jubilación e incluso organizar cómo queremos transmitir el propio patrimonio. Porque la tranquilidad financiera también se construye anticipándose a los imprevistos y protegiendo aquello que hemos conseguido durante años.

Para conseguirlo, en CaixaBank, a través de Generación+, se acompaña al colectivo sénior en el análisis de estas necesidades teniendo en cuenta su situación personal, familiar, patrimonial y económica. La entidad cuenta con distintas soluciones de ahorro, inversión, protección y salud adaptadas a todas las necesidades de esta etapa de la vida.

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