TURISMO
Los safaris para ver la berrea del ciervo se disparan y ya incluyen catas y menús gastronómicos
La demanda de estas experiencias, de hasta 180 euros por persona, crece en parques como Monfragüe, Sierra de Andújar o Cazorla, mientras varias organizaciones piden un turismo más respetuoso con los animales.

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La berrea del ciervo —la época de celo en la que los machos intentan atraer a las hembras mediante potentes bramidos— continúa consolidándose como un reclamo cada vez mayor para el turismo, principalmente nacional. Muchos visitantes llegan a pagar más de 100 euros por safaris que incluyen el avistamiento de estos animales, combinados en algunos casos con propuestas gastronómicas.
La reserva de plazas para este tipo de experiencias se ha disparado desde finales de verano. Habitualmente, estos paquetes incluyen el desplazamiento hasta los puntos de observación, guías especializados que explican tanto el comportamiento de la berrea como el entorno natural, el uso de prismáticos o teleobjetivos, e incluso degustaciones gastronómicas como parte de la experiencia.
Monfragüe, uno de los destinos de referencia
El Parque Nacional de Monfragüe, en Cáceres, es uno de los enclaves más destacados para los amantes de este espectáculo natural. Allí se ofertan safaris que combinan la observación de la berrea con una interpretación guiada de un entorno donde el ciervo convive con aves rapaces, en un ecosistema variado formado por rocas, ríos, bosque mediterráneo, dehesas y alcornocales.
Así lo explica a EFE Alejandro Palomo, gerente de la compañía Viendo Verde, que ofrece distintos paquetes diarios hasta el 12 de octubre, en colaboración con Destino Activo y el Palacio Haza de la Concepción, que actúa como punto de encuentro para los participantes.
Los safaris se realizan al amanecer o al atardecer, en vehículos todoterreno y con un máximo de 18 participantes por turno. Los precios oscilan entre los 45 y los 115 euros: la opción más económica incluye únicamente el safari, mientras que la más cara añade el acceso a la piscina del palacio y la degustación de un menú.
De Jaén a Cantabria: la experiencia se extiende por toda la península
La actividad turística también repunta en estas fechas en el entorno de los parques naturales de Sierra de Andújar y de Cazorla, Segura y Las Villas, en Jaén, donde opera la empresa Lyncis Ecoturismo, que ofrece esta experiencia todos los días hasta el 18 de octubre.
Inmaculada Muela, una de las fundadoras de la compañía, explica a EFE que sus safaris se organizan en grupos reducidos, de entre cuatro y ocho personas, e incluyen no solo la observación de la berrea, sino también la interpretación del paisaje, con la posibilidad de avistar especies como el lince ibérico o el águila imperial. La experiencia está abierta a turistas que lleguen en autobús, aunque deben completar una ruta de senderismo para acceder al área de observación. El precio, que incluye degustaciones de aceite de oliva, vino o paté de perdiz, oscila entre los 60 y los 180 euros por persona, en función del número de integrantes del grupo.
En el norte peninsular, la organización sin ánimo de lucro Naturea Cantabria también ofrece la posibilidad de disfrutar de este espectáculo. Su responsable de comunicación, Roberto Palacios, explica que la actividad se desarrolla con un equipo de guías en zonas del Parque Natural Saja-Besaya, en la Red Natura 2000 de Liébana —a través de la Casa de la Naturaleza de Pesaguero— y en la Red Natura 2000 de Campoo Los Valles, en el Centro Ornitológico del Embalse del Ebro.
En este caso, los grupos son de un máximo de ocho personas, con sesiones al amanecer y al atardecer hasta el 4 de octubre, a un coste de 15 euros. Según explica Palacios, esta recaudación se reinvierte en proyectos de la organización, como la gestión de centros de interpretación o el mantenimiento de espacios naturales. El responsable insiste en que el objetivo de esta actividad no es comercial, y que se lleva a cabo en grupos reducidos y a cierta distancia de los animales, precisamente para no interferir en su época de celo.
Llamamientos a un turismo más respetuoso
El auge de esta actividad ha generado también advertencias por parte de organizaciones dedicadas a la defensa del patrimonio natural, que piden actuar con cuidado para no interferir en este proceso biológico del ciervo.
Desde el Fondo para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura (Fondenex), su presidente, Francisco Blanco, hace un llamamiento a situar el respeto por la biología y el comportamiento de los animales por encima de los intereses comerciales. Según explica, la organización se muestra favorable al turismo de naturaleza, siempre que se desarrolle de forma controlada, cuidadosa con el medioambiente y con un enfoque altruista.
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De hecho, Fondenex se muestra preocupada por la creciente demanda que suscita la berrea, hasta el punto de que, en los últimos años, entornos como Monfragüe han llegado a asemejarse, metafóricamente, a una auténtica feria en determinados momentos.
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