SOLIDARIDAD

Un pueblo finlandés recibe una donación anónima para impulsar el bienestar de sus habitantes más mayores

La última voluntad de un vecino anónimo fue destinar su fortuna de un millón de euros al cuidado de las personas mayores del municipio reforzando sus servicios sociales.

Iglesia luterana en Askola, Finlandia

Iglesia luterana en Askola, FinlandiaiStock

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Una donación anónima ha cambiado la vida de las personas mayores de Askola, un pequeño pueblo de Finlandia que ha podido reforzar sus servicios sociales y crear nuevas actividades gracias a la generosidad de uno de sus vecinos. Su última voluntad fue clara: quiso que su fortuna se destinara al cuidado de las personas mayores del municipio siempre y cuando se protegiera su anonimato.

La donación se ha valorado en torno a un millón de euros, y la alcaldesa Annu Räsänen y el equipo de gobierno ya han creado un grupo de trabajo para decidir cómo gestionar este dinero y asegurar que la decisión del donante se materializa.

En principio, una parte del dinero se invertirá y otra se destinará a mejorar actividades y servicios, así como reforzar los recursos en sanidad y en programas que eviten la soledad y aseguren el bienestar diario de los más mayores.

Tupatuki es una de las primeras iniciativas que ya recibe ayudas gracias a esta donación. Se trata de un programa de visitas a domicilio, acompañamiento y actividades sociales para reducir la sensación de aislamiento de los mayores.

El transporte diario de las personas mayores también se ha beneficiado, un programa que traslada a los mayores de una zona a otra del municipio cada miércoles y viernes por solo tres euros y los lleva a otros pueblos cada sábado por cinco euros.

Se trata de un acto discreto de solidaridad que ha cambiado el rumbo de este municipio finlandés.

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