ALERGÓLOGA
¿Soy alérgico al sol? Cómo saber si una erupción cutánea está relacionada con la radiación solar
Suele ser habitual que en verano miles de personas experimenten picor, enrojecimiento, ronchas o pequeñas erupciones cutáneas tras exponerse al sol. En muchos casos se atribuyen automáticamente estos síntomas a una supuesta "alergia solar", pero los especialistas advierten de que bajo este término se agrupan diferentes trastornos de la piel desencadenados o agravados por la radiación ultravioleta, y que no todos responden a un mecanismo alérgico propiamente dicho.

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Desde la urticaria solar hasta la erupción polimorfa lumínica, o determinadas reacciones provocadas por medicamentos y cosméticos, las denominadas fotodermatosis constituyen un grupo de enfermedades cuya incidencia aumenta durante los meses de mayor exposición solar. Conocer sus síntomas, sus diferencias y sus medidas de prevención resulta fundamental para proteger la piel y evitar complicaciones.
Begoña Navarro, alergóloga del Servicio de Alergología del Hospital Universitari Dexeus de Barcelona, explica en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus que el término "alergia al sol" se utiliza con frecuencia de forma coloquial para describir distintas reacciones cutáneas desencadenadas por la exposición solar. "Estas enfermedades se conocen como fotodermatosis, o enfermedades por fotosensibilidad, e incluyen trastornos muy diversos en cuanto a frecuencia, síntomas, gravedad, causas y tratamiento", afirma.
Eso sí, la experta hace hincapié en que, desde un punto de vista médico, no todas estas reacciones son verdaderas alergias. "Los especialistas reservamos el término 'alergia al sol' para un grupo mucho más reducido de enfermedades en las que existe un mecanismo inmunológico de hipersensibilidad claramente demostrado. En realidad, no se trata de una alergia frente al sol en sí mismo, sino de reacciones que necesitan la exposición a la luz solar para desencadenarse", afirma.
Las reacciones de mecanismo alérgico tras el sol
Entre las verdaderas reacciones de mecanismo alérgico, la doctora Navarro señala principalmente la urticaria solar y algunas dermatitis fotoalérgicas, en las que la radiación ultravioleta desencadena una respuesta inmunológica anómala de la piel.
Las dermatitis fotoalérgicas de contacto se producen cuando determinadas sustancias presentes en medicamentos, cosméticos o productos de uso habitual provocan una reacción inmunológica al ser activadas por la radiación solar. Se requiere, simultáneamente, el contacto o la exposición a una sustancia exógena, como un medicamento o un cosmético, y la participación de la luz, ya que con ella esa sustancia se convierte en un fotoalérgeno. "Estas reacciones se caracterizan por la aparición de una erupción de tipo dermatitis localizada, predominantemente en áreas expuestas a la luz", apunta la experta.
La urticaria solar, por su parte, es una enfermedad poco frecuente en la que la exposición a la luz desencadena la aparición casi inmediata de ronchas rojas tipo habones, y picor intenso. "Por tanto, aunque la alergia solar existe, la mayoría de las personas que creen padecerla presentan en realidad otros trastornos relacionados con la exposición solar que no son estrictamente procesos alérgicos", subraya la alergóloga.
¿Por qué unas personas sí y otras no?
Tal y como explica esta especialista de Quirónsalud Dexeus, la aparición de una reacción cutánea inducida por el sol depende de múltiples factores. "Existe una predisposición individual determinada por factores genéticos e inmunológicos que hace que algunas personas sean más susceptibles a desarrollar fotodermatosis", señala.
Además, indica la doctora Navarro que hay ciertos factores externos que pueden actuar como desencadenantes. Entre otros, menciona algunos medicamentos, productos cosméticos, perfumes, o incluso componentes de las cremas y protectores solares, que pueden favorecer la aparición de reacciones fotoalérgicas o fototóxicas cuando se combinan con la radiación ultravioleta.
"En el caso de las reacciones fotoalérgicas es necesario que exista una sensibilización previa. Es decir, la persona ha utilizado anteriormente el producto responsable sin presentar síntomas y, tras desarrollar sensibilidad inmunológica, aparecen las lesiones cuando vuelve a exponerse al producto y a la luz solar. En cambio, las reacciones fototóxicas no requieren sensibilización previa y pueden aparecer desde la primera exposición", concluye la especialista.
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