SALUD VISUAL
Felipe VI operado de cataratas: cuándo se recomienda pasar por quirófano
Las cataratas provocan una pérdida progresiva de visión asociada al envejecimiento. Los avances quirúrgicos permiten intervenir antes, aunque cada caso debe evaluarlo un especialista.

Publicidad
Las cataratas son una alteración visual asociada al envejecimiento que se produce cuando el cristalino, la lente natural del ojo, se endurece y pierde transparencia. Este proceso deteriora progresivamente la calidad de la visión y puede llegar a afectar a las actividades cotidianas. La reciente operación del rey Felipe VI, intervenido de cataratas en el ojo izquierdo, ha vuelto a poner el foco en esta afección y en los tratamientos disponibles.
Visión borrosa y dificultades para ver de noche
El monarca, de 58 años, fue operado en el Instituto Fernández-Vega de Oviedo. La intervención se realizó por la noche, duró aproximadamente media hora y también permitió corregir parte de su miopía y astigmatismo. Tras pasar la noche en el centro, abandonó las instalaciones a la mañana siguiente. Según explicó el oftalmólogo Luis Fernández-Vega, la recuperación suele ser rápida y requiere seguir unas pautas sencillas durante los primeros días. El endurecimiento del cristalino puede comenzar a partir de los 45 o 50 años. En una primera etapa suele aparecer la presbicia o vista cansada, pero con el paso del tiempo el cristalino puede volverse opaco y reducir la calidad visual.
Entre los síntomas más habituales se encuentran la visión borrosa, una mayor sensibilidad al deslumbramiento y las dificultades para ver durante la noche. No obstante, las manifestaciones pueden variar de una persona a otra. Aunque las cataratas forman parte del proceso normal de envejecimiento, existen factores que pueden favorecer su aparición, como el uso de corticoides, la diabetes, la exposición a la radiación y los traumatismos.
Cuándo se recomienda la operación
Antiguamente se aconsejaba esperar hasta que la catarata estuviera avanzada para intervenir. Sin embargo, los avances en oftalmología han permitido desarrollar técnicas menos invasivas, por lo que actualmente suele recomendarse valorar la cirugía en fases más tempranas. La decisión debe tomarla el especialista en función de las características de cada paciente. La operación consiste en extraer el cristalino afectado y sustituirlo por una lente intraocular artificial que asume su función. Según el Instituto Fernández-Vega, se trata de una cirugía sofisticada que puede realizarse mediante incisiones inferiores a dos milímetros. Además, no existe un tratamiento farmacológico que permita corregir las cataratas, por lo que la cirugía es la opción para tratar esta patología.
Más Noticias
En la mayoría de los casos, la intervención es ambulatoria y se realiza con anestesia tópica o locorregional, de modo que el paciente puede regresar a casa sin necesidad de permanecer ingresado. La vuelta a la rutina suele producirse en un plazo breve y, en torno a las 48 horas después de la operación, el paciente puede recuperar una vida normal, según la información del centro oftalmológico. No obstante, durante las dos primeras semanas es importante evitar los esfuerzos físicos intensos y los traumatismos directos sobre el ojo. Tras su intervención, Felipe VI deberá administrarse gotas durante unos días y utilizar gafas de sol para protegerse. El oftalmólogo indicó que el rey podrá mantener su agenda y que su visión irá mejorando progresivamente. Las lentes intraoculares pueden ser monofocales, bifocales o trifocales, en función de las distancias a las que permiten enfocar. Las primeras corrigen la visión de lejos, mientras que las bifocales permiten ver de lejos y de cerca y las trifocales incorporan también la distancia intermedia. La elección depende de las necesidades de cada persona y de la valoración del especialista.
Publicidad






