EFEMÉRIDES
Japón recuerda el terremoto y la crisis nuclear 15 años después centrado en la rehabilitación
El 11 de marzo de 2011 en la región de Tōhoku en Japón, un terrible terremoto seguido de un maremoto azotó la zona. Fue devastador y el más potente que ha sufrido el país hasta la fecha, miles de muertos y desaparecidos, desemboco después en una crisis nuclear al quedar afectada la central de Fukushima.

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Japón conmemoró este miércoles a las más de 20.000 víctimas del terremoto y tsunami del 11 de marzo de 2011, desencadenantes de un accidente nuclear en la central de Fukushima que, quince años después de la tragedia, sigue afectando duramente a la región, entre las promesas oficiales de rehabilitación.
En zonas costeras o enclaves con vistas al mar, como cada aniversario, personas oraron por el descanso de los fallecidos a causa del tsunami desatado por el peor terremoto jamás registrado en el archipiélago, según mostró la cadena de televisión pública NHK.
Ceremonias solemnes y oraciones
En una jornada marcada por las ceremonias solemnes en Fukushima, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ofreció sus condolencias por la pérdida de vidas y por aquellos que siguen en paradero desconocido.
"Expreso mi más sentido pésame a todos los afectados, especialmente a aquellos que no pueden regresar a sus hogares", dijo la mandataria en un acto conmemorativo en Fukushima, una cifra que según la Agencia de Reconstrucción asciende a unas 26.000 personas.
Un terremoto de magnitud 9 y el tsunami posterior causaron hace quince años más de 20.000 muertos y desaparecidos en el archipiélago, destrozando además cuatro de las seis unidades de reactores de la central nuclear de Fukushima Daiichi.
Normalidad en suspenso con visos de rehabilitación
El segundo peor accidente nuclear de la historia, sólo superado por el de Chernóbil, obligó a evacuar a decenas de miles de personas y la contaminación radioactiva desató una campaña de descontaminación que ha retirado millones de metros cúbicos de suelo y desechos.
"Quince años después del desastre, la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto y el tsunami avanza con paso firme", dijo Takaichi, antes de destacar que "incluso en las zonas afectadas por el desastre nuclear en Fukushima se están realizando esfuerzos para mejorar el entorno de vida y regenerar las industrias".
Las localidades que rodean a la accidentada central de Fukushima Daiichi permanecen suspendidas en el tiempo, comprobó EFE en un viaje la semana pasada organizado por el Ministerio de Medio Ambiente nipón, entre áreas desiertas e industrias nacientes gracias a las ayudas públicas.
Futaba, uno de los pueblos dentro del "radio maldito" de 20 kilómetros en torno a la planta nuclear, tenía 7.200 habitantes antes del desastre y apenas 190 residentes han regresado, dijo Isuke Takakura, superviviente del tsunami y vecino del pueblo.
Negocios nacientes
De los 21.000 vecinos de Namie, otra localidad pegada a Fukushima Daiichi, ahora hay 2.400 entre regresados y nuevos residentes, señaló por su parte Yuji Watanabe, director de Michinoeki Namie, un área de descanso de carretera abierta en 2020 que mezcla restauración, ocio -esculturas de Pokémon gigantes incluidas- e incluso una zona de conferencias.
"Hemos tenido 600.000 visitantes (hasta la fecha), en una ciudad de 2.400 habitantes, tener 600.000 significa que viene una gran cantidad de turistas que interactúan y se relacionan", dijo Watanabe, lo que según él prueba que el centro contribuye a la recuperación de esta ciudad.
"Cuando cayeron las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, se decía que nadie podría vivir allí", afirmó por su parte Masatami Asano, presidente de una compañía textil que construyó en 2023 la fábrica "Super Zero Mill" en Futaba.
Ante las críticas por abrir un centro tan cerca de la central nuclear, Asano replicó que "este pueblo se convertirá en un lugar increíble y se reconstruirá".
Mucho trabajo por delante
En Fukushima se acumulan millones de metros cúbicos de suelo extraído durante los trabajos de descontaminación, que por ley deben salir de la región en 2045 pero que por el momento ninguna prefectura quiere albergar, según una encuesta reciente elaborada por la agencia de noticias japonesa Kyodo.
Takaichi prometió que Japón avanzará en el uso de esta tierra para la reconstrucción y "concretará la hoja de ruta para su desecho final fuera de la prefectura a partir de 2030".
No se trata solo de la tierra, sin embargo. Una de las tareas pendientes es el desmantelamiento de los restos del combustible nuclear en los reactores accidentados, y que según NHK no se espera que finalice antes del objetivo de 2051 ante los retrasos en los esfuerzos gubernamentales y de su operadora, la eléctrica TEPCO.
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