CUIDADOS

El Teléfono de la Esperanza impulsa una campaña para poner el foco en el impacto emocional del cuidado prolongado

Con el objetivo de ayudar a nivel emocional a los cuidadores, el Teléfono de la Esperanza lanza una campaña enfocada a estas personas.

Mujer hablando por teléfono

Mujer hablando por teléfonoiStock

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La asociación sin ánimo de lucro Teléfono de la Esperanza ha impulsado la campaña Escuchamos a quienes cuidan, iniciativa con la que busca poner el foco en el impacto emocional del cuidado, y es que detrás de esta realidad poco visible hay muchas situaciones de ansiedad, tristeza o sensación de desbordamiento.

"Muchas personas cuidadoras tardan mucho en pedir ayuda porque sienten culpa por pensar en su propio bienestar", ha explicado la responsable del Área de Orientación de esta organización, Isabel González, quien ha añadido que, "sin embargo, hablar de ese agotamiento no significa dejar de cuidar, al contrario, es clave para evitar que el desgaste emocional se cronifique".

Así, con motivo de la celebración, este viernes, 27 de marzo, del Día de la Escucha, el Teléfono de la Esperanza ha subrayado que esta situación atraviesa tanto a quienes acompañan a familiares o personas cercanas como a quienes desarrollan profesionalmente tareas de atención y apoyo. En España, el cuidado sigue teniendo un marcado rostro femenino.

Tal es así que, según datos del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), el 87 por ciento de las personas cuidadores no profesionales son mujeres. Esta desigualdad también se reproduce en el ámbito laboral, ya que ocho de cada 10 profesionales del sistema de cuidados son mujeres.

En este contexto se ha lanzado esta acción, ya que escuchar a quienes cuidan es una forma de prevención. El cuidado atraviesa edades, géneros y vínculos, y no siempre responde a un único modelo familiar o profesional, por lo que se ha advertido de que cuando ese desgaste no encuentra espacio para ser compartido, aumenta el riesgo de aislamiento y agotamiento emocional.

Culpa por necesitar descanso

Ahondando en ello, esta entidad ha indicado que cuidar de manera prolongada puede tener un impacto profundo en el bienestar emocional. La sensación de no llegar a todo, la culpa por necesitar descanso y el miedo a fallar a la persona cuidada son experiencias que se describen con frecuencia en este tipo de situación.

Al hilo, ha manifestado que cuando esta presión se sostiene en el tiempo, sin espacios para expresar el cansancio o compartir la preocupación, pueden aparecer estados de ansiedad, tristeza o frustración. De hecho, este tipo de malestar aparece con frecuencia en las conversaciones con personas que buscan ayuda y es que, durante el último año, este servicio atendió 15.469 llamadas relacionadas con ansiedad y 14.346 con estado deprimido.

Por todo, ha subrayado la necesidad de reconocer el impacto que el cuidado puede tener en quienes lo ejercen y de abrir espacios donde estas personas puedan sentirse escuchadas. Así, ofrece atención emocional gratuita y confidencial a través de sus diferentes canales de ayuda, donde se puede encontrar orientación y acompañamiento en momentos de dificultad.

No obstante, desde el Teléfono de la Esperanza han puesto de manifiesto que también se encuentran disponibles talleres y espacios de encuentro orientados a la promoción de la salud emocional a lo largo de todo el año.

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