98% EFICAZ
Una técnica más conservadora revoluciona el tratamiento de la artrosis avanzada de cadera
La cirugía de cadera está experimentando una importante evolución impulsada por el aumento de casos de artrosis avanzada en pacientes cada vez más jóvenes y activos. En este contexto, una nueva generación de prótesis de recubrimiento cerámica-cerámica se presenta como una alternativa más conservadora a los implantes tradicionales.

Publicidad
Desde el Hospital Ruber Internacional destacan que el perfil del paciente con artrosis de cadera ha cambiado en los últimos años. Aunque esta enfermedad se asocia habitualmente al envejecimiento, cada vez son más frecuentes los casos en personas jóvenes afectados por patologías como la displasia de cadera, la necrosis avascular, el choque femoroacetabular o las secuelas derivadas de traumatismos.
Menos complicaciones y mayor durabilidad
Se trata de pacientes que, además de aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad de la articulación, buscan mantener un estilo de vida activo e incluso continuar practicando deporte de manera habitual. Ante esta realidad, las técnicas quirúrgicas también han evolucionado hacia procedimientos más personalizados y menos invasivos. Entre ellos destaca el denominado resurfacing o prótesis de recubrimiento, una técnica que, a diferencia de las prótesis convencionales, no sustituye completamente la cabeza femoral ni requiere la colocación de un vástago dentro del fémur. En su lugar, el procedimiento reemplaza únicamente la superficie dañada de la articulación, lo que permite conservar una mayor cantidad de hueso y mantener una biomecánica más parecida a la de una cadera natural.
Según explica la jefa del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Ruber Internacional, la principal diferencia respecto a las prótesis tradicionales es precisamente la preservación ósea. Además, muchos pacientes afirman percibir la articulación como más propia y experimentar una sensación de movimiento más natural. Los especialistas señalan que este enfoque favorece una movilidad más fisiológica y estable, al tiempo que permite una recuperación funcional muy elevada. Los primeros estudios internacionales muestran tasas de supervivencia de estos implantes cercanas al 98 % a los cinco años. En las generaciones anteriores existía preocupación por la posible liberación de partículas metálicas al organismo. La incorporación de componentes cerámica-cerámica ha contribuido a eliminar este problema y ha ampliado considerablemente el número de pacientes que pueden beneficiarse de la técnica.
Una técnica compleja que requiere experiencia
Los especialistas destacan además otras ventajas asociadas a estas prótesis, entre ellas una elevada durabilidad, un menor riesgo de luxación y una recuperación funcional que permite retomar actividades físicas de alta exigencia. De hecho, algunos pacientes pueden volver a practicar deportes de impacto o disciplinas que requieren un importante esfuerzo articular, como correr, jugar al tenis o al pádel, así como esquiar. Pese a los beneficios que ofrece, los expertos recuerdan que se trata de una intervención técnicamente compleja, en la que la experiencia del cirujano desempeña un papel fundamental.
Más Noticias
Cómo proteger tus ojos durante un eclipse: un oftalmólogo advierte de posibles lesiones irreversibles
Uno de cada seis teletrabajadores españoles trabaja desde la cama cuando está enfermo, según un estudio
Un estudio español explora el potencial de los cambios en el ARN como diana terapéutica frente al cáncer de próstata
En este sentido, el Hospital Ruber Internacional ha incorporado a su Unidad de Cadera al doctor Rafael Llopis Miró, considerado uno de los especialistas españoles con mayor experiencia en este tipo de cirugía. Según informa el centro sanitario, el especialista ha implantado más de 600 prótesis resurfacing desde el año 2005 y cuenta con una amplia trayectoria tanto en los modelos metal-metal utilizados anteriormente como en los actuales implantes cerámica-cerámica. Los especialistas consideran que este avance puede modificar de forma significativa el tratamiento de pacientes jóvenes con artrosis avanzada de cadera, ofreciendo una alternativa que combina preservación ósea, recuperación funcional y una movilidad más cercana a la natural.
Publicidad






