NUEVA JUBILACIÓN FLEXIBLE
Entra en vigor la nueva jubilación flexible abierta a asalariados y autónomos
A partir del 28 de agosto, asalariados y autónomos podrán reincorporarse al mercado laboral con jornadas parciales mientras perciben parte de su pensión.

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Nuevos tramos de jornada y cuantías
La recién estrenada normativa permite a las personas jubiladas volver al trabajo asumiendo una jornada de entre el 33% y el 80%, ampliando así los márgenes de la legislación anterior (25% - 75%). El Estado recortará el ingreso mensual de la pensión en proporción a la jornada laboral desempeñada, pero aplicará incrementos sobre dicha prestación: un aumento del 25% para quienes trabajen entre un 55% y un 80% de la jornada, y del 15% para los tramos del 33% al 55%. Además, los asalariados ya no tendrán que esperar un tiempo mínimo tras jubilarse para acogerse a esta modalidad.
La inclusión de los autónomos
Fruto del acuerdo de pensiones de 2024, la gran novedad de la reforma es que los trabajadores por cuenta propia ya no tienen vetado este sistema. Los autónomos que decidan volver a su actividad podrán compatibilizarla con el cobro del 25% de su pensión, con un único requisito: no haber estado dados de alta como autónomos durante los tres años inmediatamente anteriores a la fecha en la que se jubilaron.
Efectos sobre la pensión definitiva
Las cotizaciones que se generen durante el periodo de jubilación flexible no servirán, por regla general, para aumentar la cuantía de la pensión final una vez se produzca el retiro definitivo. No obstante, existe una excepción clave: los trabajadores que se vieron abocados a una jubilación anticipada forzosa (por ejemplo, a través de un ERE) sí tendrán derecho a recalcular su pensión al finalizar su etapa flexible. En todos los casos, los trabajadores mantendrán intacto su estatus de pensionistas a efectos de asistencia sanitaria y protección social.
El objetivo: retrasar el retiro
El Real Decreto 416/2026, que entra en vigor tres meses después de publicarse en el BOE, se aplicará a casi todos los regímenes de la Seguridad Social, quedando excluidos los sistemas especiales de funcionarios civiles del Estado, Fuerzas Armadas y personal de la Administración de Justicia. Con estas ventajas, el Gobierno busca seguir apuntalando el sistema de pensiones y continuar la tendencia al alza del retiro demorado: en lo que va de 2026, más del 12% de las nuevas altas corresponden a jubilaciones atrasadas, y la edad media efectiva de acceso a la jubilación ya se sitúa en los 65,5 años.
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