CUIDADOS

Los animales abren la puerta al bienestar emocional de las personas mayores

Esta demostrado que los animales de compañía nos benefician a nivel emocional, ahora también mascotas como Bali, una perrita golden retriever, que visita las residencias de Cantabria sirve como catalizador para que las personas mayores jueguen con el animal, le acaricien y se relacionen entre ellos estimulando otras capacidades cognitivas.

La terapia asistida con animales en residencias de mayores

La terapia asistida con animales en residencias de mayoresAgencia EFE

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Una golden retriever de cinco años, de nombre Bali, es la protagonista de un programa de bienestar integral que busca mejorar la calidad de vida de las personas mayoresque conviven en residencias, a las que ayuda a interactuar y comunicarse entre ellas.

El programa, único de estas características en Cantabria, se encuadra en las denominadas Aulas Mémora, un proyecto nacional orientado a fomentar la autonomía, el envejecimiento saludable y el bienestar emocional de los mayores.

En 2025 se celebraron 475 Aulas Mémora en todo el país, con propuestas que van desde terapias alternativas hasta sesiones divulgativas y de sensibilización.

El director de la zona noroeste de la Fundación Mémora, Gonzalo Trugeda, recuerda a EFE que la entidad nació en 2016 a partir de la experiencia acumulada en la atención a familias en momentos de duelo, lo que les ha hecho ser conscientes de las dificultades que rodean al proceso final de la vida.

En Torrelavega (Cantabria), Bali ayuda a los residentes de la Fundación Asilo.

La actividad se realiza una vez al mes, durante cerca de una hora, y, en la actualidad, participan dos grupos de ocho residentes en cada uno, seleccionados en función de su interés por los animales y de criterios profesionales.

La técnico responsable de la intervención, Verónica González, explica a EFE que Bali se convierte para los mayores en un estímulo para que puedan interactuar, para que la comunicación sea más fluida e, incluso, para que personas que conviven a diario pero no se conocen, empiecen a relacionarse.

En este programa de bienestar psicosocial, la presencia de Bali en el asilo es un catalizador emocional, pues durante las sesiones los mayores juegan, acarician al animal y participan en actividades diseñadas para estimular la memoria, la comunicación y las capacidades sensoriales.

La terapia asistida con animales en residencias de mayores
La terapia asistida con animales en residencias de mayores | EFE

Un canal de conexión

"Hay personas que están muy cerradas en su patología o en su mundo, especialmente en casos de demencia. El animal es un canal para poder conectar con ellas", subraya Verónica Fernández.

Las sesiones siguen una estructura definida con una bienvenida, un recuerdo de la actividad anterior para activar la memoria evocativa, la presentación de la dinámica del día, el saludo inicial con el animal y un cierre en el que los participantes comparten qué les ha gustado y qué recuerdan de la experiencia.

"Normalmente son sesenta minutos, pero siempre nos cuesta despedirnos", reconoce la técnico, quien añade que "la separación del mayor y el animal es difícil, porque se genera un vínculo muy especial".

En cada sesión Bali es mucho más que una perra, se convierte "un puente hacia la memoria, la emoción y la dignidad en una etapa de la vida en la que cada estímulo cuenta".

Aunque Bali es la imagen más visible del programa en Torrelavega, la intervención asistida con animales abarca también otros perfiles.

Verónica Fernández y su equipo trabajan de forma habitual con perros labradores y con animales de pequeño tamaño, como conejos y cobayas, cuya interacción ofrece estímulos distintos y generan otro tipo de relación, más suave y delicada, que también funciona muy bien con los residentes.

El vínculo que establecen los mayores con el animal favorece su autonomía personal y crea un ambiente en el que es más fácil trabajar con los participantes.

Retrasar el deterioro cognitivo

En esa etapa vital, muchas personas pueden sentirse desconectadas de su entorno y actividades como la terapia asistida con animales son esenciales para trabajar áreas clave y ralentizar el deterioro cognitivo, emocional o físico.

En Cantabria, la Fundación Asilo de Torrelavega ha sido el enclave elegido para desarrollar por primera vez estos talleres, con una terapia canina que genera recuerdos, ilusión y emociones que, desde un punto de vista terapéutico, mejoran la vida de las personas.

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