SALUD

Los tratamientos antidiabéticos en personas mayores han mejorado gracias a la intervención de los farmacéuticos de la Atención Primaria

Un estudio realizado para mejorar el tratamiento antidiabético en las personas mayores ha señalado que la intervención más intensa e implicada del farmacéutico de Atención Primaria mejora el tratamiento.

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Las intervenciones de los farmacéuticos de Atención Primaria permiten mejorar la adecuación del tratamiento antidiabético en ancianos mayores de 80 años, según el estudio FARMADECUA-DM2: Comparación de dos métodos de intervención farmacéutica para adecuar el tratamiento antidiabético en personas mayores con un control metabólico excesivo.

El estudio, que implicó a cuatro áreas sanitarias de Atención Primaria de Cataluña y a 38 equipos que dan cobertura a 787.413 adultos, siguió a más de 600 personas mayores de 80 años que recibían tratamiento con dos o más fármacos antidiabéticos y que presentaban síntomas de un control metabólico excesivo.

Los participantes se dividieron en dos grupos. A los médicos de Atención Primaria de los del grupo de control, los farmacéuticos de Atención Primaria les informaron del estudio y les hicieron llegar una infografía con recomendaciones y un listado opcional de pacientes que cumplían los criterios de inclusión.

A los médicos de los pacientes del grupo de intervención, además, se les hizo llegar un archivo encriptado con los datos de cada paciente y las recomendaciones individualizadas elaboradas por los farmacéuticos de Atención Primaria.

"El principal resultado del estudio es que las dos intervenciones realizadas por los farmacéuticos de Atención Primaria, dirigidas a los médicos de familia, lograron una disminución significativa en el porcentaje de pacientes mayores de 80 años que tenían dos o más fármacos antidiabéticos prescritos y un exceso de control de la diabetes", explica la farmacéutica de Atención Primaria de la Unitat de Suport a la Prescripció de la Direcció d'Atenció Primària de Girona, Àngels Pellicer.

Además, Pellicer ha destacado que a su vez, la intervención más intensa e implicada del farmacéutico de Atención Primaria en el segundo grupo, con recomendaciones individualizadas centradas en el paciente, demostró reducciones estadísticamente significativas en ambas variables frente a la intervención simple del primer grupo.

En concreto, la reducción del número de fármacos antidiabéticos fue de 0,36 puntos en el grupo intervención (de 2,40 de media a 2,06) y de la mitad (0,18 puntos) en el grupo control. Debido a esta reducción, en el grupo intervención, por ejemplo, el número de pacientes que tomaban dos fármacos antidiabéticos pasó de representar el 65 por ciento de la muestra al 54 por ciento, y los que tomaban 3 pasaron de ser el 30 al 22 por ciento. Por su parte, el nivel de HbA1c se incrementó, pasando de 6,43 a 6,91 (+0,48) en el grupo intervención y de 6,39 a 6,72 (+0,33) en el grupo control, aunque no llegó a superar en ningún caso los objetivos de control para este grupo de edad.

Las personas mayores tienen más riesgo de hipoglucemia

"Hay que tener en cuenta que, a medida que las personas envejecen, sus objetivos de tratamiento y necesidades de salud pueden cambiar. La deprescripción de fármacos antidiabéticos en pacientes mayores es importante principalmente para reducir los riesgos asociados a la polifarmacia y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de experimentar episodios de hipoglucemia debido a cambios en la función renal, hepática y la sensibilidad a la insulina, así que la deprescripción de ciertos fármacos antidiabéticos puede ayudar a reducir este riesgo y mejorar la seguridad del paciente", argumenta Pellicer.

Según la farmacéutica, este trabajo "pone de relieve el papel del FAP como revisor de la medicación y líder en el diseño de estrategias formativo-educativas para influir en la adecuación de la terapéutica; y permite poner en valor el papel del FAP en la optimización de los tratamientos mediante recomendaciones al médico de familia centradas en cada paciente facilitando la toma de decisiones".

Este tipo de intervenciones, sostiene Pellicer, pueden ser escalables a otras áreas sanitarias. "Aunque cada área sanitaria puede presentar sus propias particularidades en términos de recursos, organización y necesidades específicas de la población, los principios y la metodología utilizados en este estudio pueden adaptarse y aplicarse en otros entornos e incluso a otros grupos de fármacos", concluye.

El estudio fue reconocido la semana pasada con el segundo premio en los Premio SEFAP a la Investigación 2024, que se entregaron durante la celebración del 27º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP), que reunió en el Palau de Congressos de Girona a cerca de 400 farmacéuticos de AP de toda España.

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