LA IMPORTANCIA DE LOS BUENOS HÁBITOS

Lo que ocurre en tu cuerpo cuando duermes mal: el corazón es uno de los grandes perjudicados

Dormir mal no solo provoca cansancio, irritabilidad o falta de concentración al día siguiente. Cada vez existen más evidencias científicas de que la privación de sueño puede tener consecuencias mucho más profundas para la salud, hasta el punto de aumentar el riesgo cardiovascular y de acelerar el envejecimiento del organismo.

Lo que ocurre en tu cuerpo cuando duermes mal: el corazón es uno de los grandes perjudicados

Lo que ocurre en tu cuerpo cuando duermes mal: el corazón es uno de los grandes perjudicados Pixabay

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Las principales sociedades científicas del sueño y cardiovasculares advierten de que las personas que descansan poco, o que tienen un sueño fragmentado, pueden presentar una "edad cardíaca" superior a su edad biológica. No en vano, la American Heart Association ha incorporado el sueño entre los pilares esenciales de la salud cardiovascular, al mismo nivel que la alimentación o el ejercicio físico. El año pasado, además, publicó una declaración científica en la que insistió en que el riesgo cardiovascular no solo se relaciona con el número de horas de sueño, sino también con otros factores como la regularidad de los horarios, la calidad del descanso y la satisfacción con el sueño.

Pero, ¿cómo afecta realmente dormir mal al corazón y qué hábitos pueden ayudar a protegerlo? El presidente de la Federación Española de Sociedades Médicas del Sueño (FESMES), el doctor Carlos Egea, explica las claves para entender una relación que preocupa cada vez más a los expertos.

Las consecuencias de no dormir bien

Este neumólogo señala, en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus, que ya son varios los artículos científicos que destacan que la edad cardíaca o 'heart age' difiere de la edad biológica en muchos casos. "Se ha visto que en las personas con privación de sueño, que son muchísimas, su edad cardíaca es mayor que la edad biológica", subraya.

Y es que, tal y como recuerda este especialista, la privación de sueño se asocia también a enfermedades del sistema nervioso autónomo, a enfermedad cardiovascular, a problemas con el metabolismo o con la inmunidad. Pone como ejemplo que las vacunas de la gripe o del covid tienen menos eficacia si la persona ha dormido menos horas de las que necesita la noche anterior.

Según la Academia Americana del Sueño, la privación del sueño puede ocasionar también somnolencia durante el día, irritabilidad, falta de motivación, ansiedad, síntomas de depresión, falta de energía, fatiga, más errores en el trabajo e incluso en la conducción que pueden desembocar en un accidente, olvidos, y en el plano cardiovascular un aumento de la tensión arterial, de la posibilidad de padecer un ataque al corazón, obesidad, diabetes, entre otros muchos factores.

Qué hábitos conforman una buena higiene del sueño

Con todo ello, el doctor Egea enumera los hábitos que deberían formar parte de una buena higiene del sueño. El más común es dormirse a la misma hora, manteniendo horarios regulares. También recomienda no cenar copiosamente y reservar la habitación y la cama únicamente para dormir y para tener relaciones sexuales, evitando leer, comer o ver la televisión en ese espacio, de forma que el cerebro asocie ese entorno exclusivamente con el descanso.

Egea insiste además en no hacer ejercicio a última hora, ya que activa el cuerpo y produce calentamiento muscular, cuando lo que se necesita para iniciar el sueño es precisamente bajar la temperatura corporal. Recomienda también la ausencia de luz y bajar la temperatura de la habitación a 19-20 grados.

Frente a los problemas de relajación a la hora de dormir, el experto sugiere prácticas como el yoga, el mindfulness o técnicas de relajación. Y hace especial hincapié en las pantallas: entre una y dos horas antes de dormir deberían estar prohibidas, no solo por la luz que emiten, sino por las emociones que transmiten.

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