EFECTO 'COHETE'
Gasolina, luz, compra... Las claves de la OCU para sortear la subida de precios con la crisis internacional
La escalada de precios por la crisis internacional ya se nota en los hogares, desde el combustible hasta la cesta de la compra. La OCU propone claves prácticas para aliviar el impacto en el bolsillo.

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Los consumidores sufren en su bolsillo desde hace días la guerra contra Irán con rápidas subidas en combustibles, gas y electricidad, y las cuentas a veces ya no salen. La clave está en la respuesta que ha dado a EFE la OCU: comparar precios, revisar contratos y cambiar hábitos.
El portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Enrique García, explica a EFE algunas de las soluciones para que los españoles puedan reducir gastos, por ejemplo en los desplazamientos, porque uno de los efectos más visibles de los conflictos internacionales se plasma en el precio del combustible.
En pocos días, el coste de la gasolina y el diésel se han disparado; por eso, para quienes se mueven en coche habitualmente, el consejo es que, si tienen la opción de aparcarlo por una temporada, lo hagan y apuesten por el transporte público o compartir vehículo, según García.
Comparar ante el efecto 'cohete' de los combustibles
Cuando no hay alternativa al coche, la clave está en comparar precios porque hay diferencias notables entre gasolineras. Los estudios de la OCU lo avalan de forma permanente y, por eso, utilizar aplicaciones o comparadores que permiten buscar la estación más barata puede suponer un ahorro significativo en el precio del carburante.
Las gasolineras low cost y las de supermercados son las más baratas, según la organización, aunque son las que ahora han subido más rápido (hasta 37 céntimos por litro) porque no cuentan con depósito de almacenamiento y dependen de las grandes petroleras y han tenido que trasladar el incremento.
Pero estar cerca de ellas también beneficia. La geolocalización influye porque las estaciones situadas junto a las low cost o supermercados suelen tener precios más bajos que las que están en zonas sin competencia, según García.
Todas las estaciones, no obstante, han subido precios y, según la organización, se ha producido lo que se conoce como efecto "cohete", es decir, que los precios suben muy rápido cuando se encarece el petróleo, algo que no ocurre cuando baja la cotización internacional ("efecto pluma").
Por eso, la OCU ha denunciado ante Competencia estos "incrementos injustificados en los márgenes comerciales de las gasolineras", porque en una semana la gasolina se ha encarecido de media 12,5 céntimos por litro (un 8,4 %) y el diésel 24,1 céntimos (un 16,6 %).
Estos hechos, a su juicio, podrían ir contra la norma de competencia si se demostrara que existe un comportamiento coordinado en el sector o márgenes comerciales no equitativos.
La factura de la luz y del gas, por las reguladas
La factura de la luz es otro gasto que preocupa a los hogares. La factura media, según sus cálculos, podría subir cerca de un 30 % en marzo por el aumento del precio del gas y su impacto en el mercado mayorista de la electricidad.
Sus estimaciones indican que la factura media de la tarifa regulada (PVPC) puede pasar de unos 63 euros en febrero a unos 82 euros en marzo, y ante esta situación hay dos estrategias posibles.
Para los consumidores que no quieran complicarse comparando tarifas o no quieran estar pendientes de los cambios o no conozcan bien el mercado, la recomendación es mantenerse en la tarifa regulada por ser la opción más segura, aunque vaya a subir.
Sin embargo, quienes estén dispuestos a analizar ofertas pueden encontrar alternativas en el mercado libre porque ahora mismo algunas tarifas están por debajo del PVPC, aunque hay que conocer el mercado y tener cuidado con posibles cláusulas de revisión de precios.
En el caso del gas, la recomendación de la organización es clara: la tarifa regulada TUR, por debajo de muchas tarifas del mercado libre, aunque ya ha pasado el invierno y se notará menos el impacto en el recibo.
La cesta de la compra: comparar, pero además sustituir
En alimentación, la OCU no ve motivos para subidas generalizadas inmediatas porque en muchos productos todavía no se han trasladado los costes energéticos al proceso de producción o transporte. Sin embargo, no descarta que el impacto de la guerra llegue en los próximos meses.
Y para contener el gasto, tres recomendaciones: de nuevo, comparar supermercados porque elegir el más barato puede ahorrar hasta un 19 % anual, comparar productos dentro de la misma categoría y fijarse en el precio por kilo o litro.
La tercera es recurrir a productos sustitutivos más económicos, por ejemplo cambiar cortes de carne más caros por otros más baratos.
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