DÍA MUNDIAL DE LA RADIO
La radio no muere, se desdobla en pódcast
Aunque con la llegada de la televisión y ahora las nuevas tecnologías se pudiera pensar que la radio acabaría por desaparecer, no solo sigue sino que además goza de muy buena salud con 24,4 millones de oyentes diarios de lunes a viernes. Sin embargo, como todo también evoluciona y muchos oyentes han pasado de escuchar la radio en directo a hacerlo a través de pódcast.

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La radio celebra su buena salud con 24,4 millones de oyentes diarios de lunes a viernes y una media de 96 minutos de escucha por persona, pero la pregunta ya no es si resiste, sino qué parte de ese consumo se ha desplazado fuera del directo y cuánto del crecimiento de la radio pertenece ya al territorio del pódcast.
La respuesta la tienen los expertos en análisis de audiencias de la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) consultados por EFE, como su vocal y expresidente Jordi Català, y José Andrés Gabardo, responsable técnico del Estudio General de Medios (EGM), que mide de forma trimestral la radio que se escucha.
Esa radio de hoy ha cambiado y de ello dan cuenta los datos de la última ola del EGM, facilitados a EFE por AIMC: de los 24.484.000 oyentes en días laborables, 3.306.000 escuchan pódcast, pero si se afina un poco más, dentro de esa cifra, 1.459.000 personas escuchan exclusivamente pódcast, no alternan formatos, es decir, casi el 6 % no escucha la radio en directo.
Es un millón y medio de oyentes de radio, si tenemos en cuenta este estudio que concibe como tal a los que escuchan pódcast, como precisa Gabardo. Son oyentes que han cambiado la puerta de entrada a este medio y también muchos el uso del tiempo.
"Es un trasvase de minutos del directo al bajo demanda", como admite también Catalá, que remarca que "lo importante no es de qué manera se consume, sino qué se consume".
El millón y medio que ensancha la radio
La FM sigue siendo mayoritaria y continúa siendo la principal vía de recepción de la radio en España ya que concentra cerca del 83 % de la escucha en un día promedio. La radio por internet alcanza ya cerca del 30 % del consumo diario. No se trata de categorías excluyentes porque muchos oyentes alternan ambos sistemas en el mismo día.
Pero el pódcast introduce una lógica distinta: no depende de los grandes picos de audiencia de las ocho de la mañana o las once de la noche porque, tal y como señala Gabardo, se consume cuando se quiere, como las series o el vídeo, y ahí esta el desplazamiento.
Los expertos no entienden estos datos como "una fuga del medio, sino como una transformación de su forma" porque el pódcast no rompe la relación con la radio, sino que la desplaza del directo al archivo, del horario fijo al catálogo.
Català cree que la radio y el pódcast "no se están canibalizando, sino que se complementan, porque la audiencia total no solo no cae, sino que marca la cifra más alta registrada".
El pódcast ha ayudado al crecimiento de la audiencia, también según Gabardo, quien cree que "la radio ha aprovechado las posibilidades de las fuentes de acceso a ella para mantener e incluso incrementar su consumo" y admite que "si no se hubiera incorporado el pódcast, habría tenido una ligera disminución".
Qué está midiendo realmente el EGM
Detrás de todas estas cifras de medición de audiencia aflora una pregunta: ¿Qué está contando exactamente el EGM cuando se habla de radio?
El estudio, según explica Gabardo, pregunta al entrevistado si escuchó radio el día anterior, y si el oyente considera que escuchar un pódcast es escuchar radio, ese consumo entra en la cifra global.
"Si alguien nos dice que ha escuchado un programa en pódcast y lo considera radio, para nosotros es radio", subraya y añade una frase que resume el momento del medio: "Para ser estrictos deberíamos poner audio para incluir todas las fuentes de señal que ya no se limitan a las ondas hertzianas".
La radio ya no es, por tanto, sólo la FM y la onda media, sino también el 'streaming', las aplicaciones, el coche conectado y el bajo demanda, y el EGM integra todas esas formas de acceso, y entre ellas las producciones creadas directamente en formato pódcast, incluso aunque no hayan pasado por antena, como apunta Gabardo.
Por eso la cifra global crece y el tiempo de escucha se mantiene alto, aunque parte de esa audiencia ya no entra por la antena, y por eso también la radio no muere, sino que se desdobla y amplía su territorio. Un artículo de Belén Escudero.
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