86% AFECTADOS
Un estudio internacional cuestiona la prevención universal de la demencia y apuesta por estrategias adaptadas a cada país
Un amplio estudio internacional en el que han participado más de 214.000 personas mayores de 14 países y regiones ha concluido que los principales factores de riesgo modificables asociados a la demencia varían considerablemente entre unas poblaciones y otras. Los investigadores advierten de que estas diferencias hacen necesario adaptar las estrategias de prevención a la realidad de cada país, en lugar de aplicar un modelo único para todos.

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La investigación, dirigida por la Universidad del Sur de California (Estados Unidos), ha sido presentada durante la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer 2026, celebrada en Londres, y publicada en la revista The Lancet Healthy Longevity.
Los factores de riesgo no son iguales en todo el mundo
Hasta ahora, gran parte del conocimiento científico sobre la prevención de la demencia se ha obtenido a partir de investigaciones desarrolladas en países con altos ingresos, como Estados Unidos o los de Europa Occidental. Sin embargo, los investigadores quisieron comprobar si esos mismos patrones podían aplicarse a otras regiones con diferentes condiciones sociales, educativas y sanitarias. Para ello analizaron datos recogidos entre 2009 y 2023 en estudios longitudinales sobre envejecimiento realizados en Estados Unidos, Inglaterra, Irlanda, Irlanda del Norte, cuatro regiones europeas, Corea, México, China, Malasia, Brasil e India. Los resultados muestran importantes diferencias entre países. El bajo nivel educativo, uno de los factores de riesgo analizados, afectaba al 85,6 % de los adultos mayores en China, frente al 12 % registrado en Estados Unidos. En cambio, el exceso de peso corporal presentaba la tendencia opuesta: un índice de masa corporal elevado estaba presente en el 44,9 % de los estadounidenses, mientras que en India afectaba al 13,3 % de la población estudiada.
A pesar de estas diferencias, los investigadores identificaron algunas similitudes entre las distintas poblaciones. Determinados factores de riesgo tendían a aparecer agrupados de forma similar en todos los países analizados. Entre ellos destacan los factores cardiovasculares, como la hipertensión arterial o el colesterol elevado, así como determinados hábitos de vida relacionados con el consumo de tabaco y alcohol. El estudio analizó los doce factores de riesgo modificables para la demencia identificados por la Comisión de The Lancet, entre ellos la pérdida de audición, la depresión, la inactividad física y el aislamiento social.
El riesgo no está determinado
Los autores consideran que estos resultados pueden servir de guía para que las administraciones sanitarias diseñen programas de prevención adaptados a las características de sus propias poblaciones. Como ejemplo, señalan que una iniciativa destinada a mejorar el control de la diabetes podría ampliarse para abordar simultáneamente otros factores cardiometabólicos estrechamente relacionados, como la hipertensión o el colesterol elevado. Los investigadores recuerdan que desarrollar demencia no es un proceso inevitable y subrayan que muchos de los factores asociados a la enfermedad pueden modificarse a lo largo de la vida.
En este sentido, destacan que el riesgo individual está influido tanto por los hábitos personales como por factores sociales más amplios, por lo que las estrategias de prevención deberán tener en cuenta ambas dimensiones. De cara al futuro, el equipo prevé ampliar la investigación incorporando nuevos factores de riesgo, como la falta de sueño, y extender el análisis a otros países a medida que se disponga de nuevos datos armonizados. Entre ellos figuran Kenia y Egipto, donde ya se está recopilando información para próximos estudios.
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