TEATRO

El Teatro Español recupera ‘Yerma’ 92 años después de su estreno con Lorca

El Teatro Español vuelve a abrir sus puertas a ‘Yerma’, la tragedia de Federico García Lorca que marcó un antes y un después en su carrera teatral. Eduardo Vasco dirige esta nueva versión, protagonizada por Lara Grube, que podrá verse del 30 de octubre al 27 de diciembre.

Lara Grube

Lara Grube Agencia EFE

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El Teatro Español vuelve a acoger después de 92 años 'Yerma', la obra en la que el propio Federico García Lorca intervino en el montaje de su estreno en 1934, dirigida por Cipriano Rivas y protagonizada por Margarita Xirgu, un éxito de público y de crítica con más de 137 representaciones, que consagró como autor teatral al poeta granadino.

Un teatro en el que la presencia de Lorca es notoria; "hay fotografías de él con Margarita Xirgú, y los sillones donde están sentados siguen formando parte del mobiliario", cuenta a EFE Eduardo Vasco, director artístico del Español y de esta nueva versión de 'Yerma', que alzará el telón del 30 de octubre al 27 de diciembre, protagonizada por Lara Grube.

Vasco reconoce que 'Yerma' fue un montaje muy importante en su época, y que después de él, el teatro tuvo que volver a reinventarse. "Hay un cisma. Margarita Xirgú tuvo que exiliarse, Lorca fue asesinado y Cipriano encarcelado durante años", recuerda, al señalar que no puede trabajar obviando eso.

El texto recoge un retrato antropológico de la época, del verso y de la reinterpretación del folclore de la Generación del 27. "La obra simboliza perfectamente su espíritu. Lorca tira de tradición, del drama rural y lo convierte en una tragedia con coro", con un trabajo de equipo muy fuerte, "sin estridencias ni exceso de protagonismo" a la que Vasco quiere dar vocación universal sacándola de Andalucía y situándola en un lugar indeterminado. Y para ello se sirve de música creada por el propio Eduardo Vasco, con mucha raíz popular, que puede "sonar a Cuenca o romerías del norte de España", donde no faltan las letras originales que aparecen en el texto.

Con esos mimbres, el director se apoya en la tradición para representar con un teatro "sobrio y clásico" la historia de una "obsesión" -como en todos los dramas- de una mujer con un matrimonio impuesto, que quiere ser madre sin lograrlo y se libera de su carga haciendo desaparecer al culpable de su desdicha.

"Te encuentras con el destino de una heroína clásica, el desastre", remarca. "Las mujeres tenían pocos caminos para escoger en aquella época; el matrimonio y la maternidad eran su camino en la vida; los hombres tienen el campo, un trabajo". Lorca habla de ello en toda su obra, apunta Vasco, para pedir que se "abran puertas y ventanas a ese horror".

Un suelo con arena negra, similar al que aparece en las fotografías de la primera casa de Lorca, un piano, "como el que podía tener en su casa", y un olivo forman parte de esa escenografía sobria, sencilla y adusta.

Por ella se mueven además de Lara Grube, Ana Veganzones, María Isasi, Yolanda Arestegui, Elena Rayos, Silvia de Pé, Manuela San Leandro, Lucía Bravo, Lidia Guillem, Cristina Salvador, Francisco Ortiz y Toni Agustí, que lucen el vestuario diseñado por Lorenzo Caprile.

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