FUROR EN LAS REDES SOCIALES
Las residencias de mayores se apuntan a la moda de recrear la mítica cabecera de 'Aquí no hay quien viva'
El humor y la nostalgia no tienen edad, y las residencias de mayores de toda España lo están demostrando en las plataformas digitales. En las últimas semanas, diversos centros de la tercera edad se han sumado a una divertida tendencia viral: recrear plano a plano la icónica sintonía de la serie televisiva 'Aquí no hay quien viva'.

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El detonante de este fenómeno ha vuelto a poner el foco en cuentas de divulgación y entretenimiento como 'Ancianos Modernos' (Modern Elderly), donde se comparten vídeos que rompen con los estereotipos tradicionales de la vejez. En uno de sus clips más recientes, un grupo de residentes coordina sus movimientos al ritmo del famoso "venga, vaya, aquí no hay quien viva", desatando una oleada de interacciones y comentarios de usuarios jóvenes que aplauden la iniciativa. Con radiocasetes en mano, coreografías improvisadas y una vitalidad contagiosa, los residentes se han convertido en los nuevos reyes de TikTok e Instagram, demostrando que las redes sociales también son un espacio para el envejecimiento activo y la diversión.
Este tipo de contenido no es un caso aislado. Centros como la residencia Gerón de Ceuta también se han sumado a la fiebre de Desengaño 21, organizando producciones donde los mayores interpretan con gracia los selfis en el espejo, los corrillos en los pasillos y los gestos teatrales que caracterizaban la apertura de la comedia de televisión.
Los beneficios detrás de las cámaras de los centros de mayores
Más allá de conseguir miles de reproducciones y "me gusta", los profesionales del sector destacan que estas actividades lúdicas forman parte de terapias de estimulación y dinámicas de convivencia clave para los usuarios. Este tipo de proyectos audiovisuales fomenta el trabajo en equipo, mejora el estado de ánimo, ejercita la memoria y la coordinación motriz a través de los ensayos de las escenas, y estrecha el vínculo de confianza entre los propios residentes y el personal asistencial del centro.
Frente a la imagen habitualmente seria o melancólica que se suele asociar a las instituciones geriátricas, los mayores reivindican su espacio en el ecosistema digital con frescura y espontaneidad. La tendencia deja claro que, cuando se trata de pasar un buen rato y conectar con la cultura popular del país, nuestros mayores siguen estando en la primera línea del entretenimiento.
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